Receta perteneciente al
1er encuentro (13/02/2010)
Digamos antes que nada que esto son unas croquetas de toda la vida, llamadas en este caso bocaditos por su tamaño y por hacerlo mas fino, y que para la ocasión me gusta más.
Reconozco que esta receta me ha valido para animarme a experimentar con las croquetas y su gran variedad de ingredientes, debido al éxito que tuvieron.
Ingredientes:
· 1 puerro
· 3 ó 4 vieiras.
· 250 g. de gamba (o gambón)
· 60 g. de mantequilla (aprox.), aceite de oliva.
· 4 cucharadas de harina (unos 65-70 g.)
· 600 ml. leche.
· sal, nuez moscada.
· Pan rallado, huevo.
Preparación:
Cortamos finamente el puerro y lo ponemos a pochar con la mantequilla, un chorrito de aceite de oliva y sal.
Pelamos, mientras tanto, las gambas reservando las cabezas, limpiamos las vieiras (si las hemos comprado enteras) y las picamos con un buen cuchillo, junto con las colas de gamba lo más pequeño posible.
Una vez pochado el puerro añadimos las gambas y las vieras dándoles un par de vueltas, que se hagan en cuanto apenas, se retiran de la sartén y se incorpora la harina, removiendo vamos dejando que se tueste un poco.
Ponemos las cabezas de gamba y las peladuras de sus colas con la leche y las dejamos calentar muy suave unos 5 minutos. Colamos estrujando bien las cabezas para que suelten todo su sabor.
Agregamos la mezcla que hemos retirado antes con las gambas y vieiras, y vamos añadiendo la leche caliente a la harina poco a poco, en tres o cuatro veces, y sin parar de dar vueltas para evitar que se formen grumos, añadimos un poco de nuez moscada y sal si le hiciera falta. Cuando la masa esté terminada (se despega de la sartén facilmente) tendremos que dejarla templar en un recipiente amplio, para luego meterla a enfriar en la nevera.

Si podemos hacer la masa de un día para otro, mejor; la masa reposada y bien fría se maneja mejor para formar las croquetas.
Ya solo nos queda ir formando bolitas no muy grandes, pasarlas por pan rallado ligeramente, huevo y otra vez por pan rallado (esta vez más capa) antes de freírlas.
Esto hace que la croqueta tenga una capa bastante crujiente y consistente al morderla.
Buen provecho.